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La vacunación COVID-19 constituye actualmente la única alternativa para superar a corto y medio plazo la pandemia que llevamos varios meses sufriendo. Tanto más cuando se ha comprobado que obtener la inmunización a través del contagio comunitario del virus (la llamada “inmunidad de grupo o protección comunitaria”) genera en demasiados casos una enfermedad mortal o con graves secuelas. Se espera que con la inmunización que proporcionará la vacunación de toda o, al menos, gran parte de la población, pueda reducirse de forma notable y duradera el impacto de la pandemia.

La vacunación contra el nuevo coronavirus comenzó el 27 de diciembre de 2020 en todas las Comunidades Autónomas. Una vez autorizada por la Comisión Europea y tras el dictamen favorable de la Agencia Europea de Medicamentos, la primera vacuna en llegar a nuestro país ha sido la elaborada por Pfizer/BioNTech (Comirnaty), aunque Europa está negociando la adquisición de otras vacunas.

Es una vacuna del tipo ARNm que necesita mantenerse a muy bajas temperaturas. Para que confiera inmunidad son necesarias dos dosis separadas al menos 21 días. La protección óptima de la vacuna se consigue hacia los 7 o 14 días tras haber recibido la segunda dosis, dependiendo del preparado comercial y los datos de la ficha técnica, aunque como cualquier otro medicamento o vacuna puede que no proteja totalmente a todos los vacunados.

La Agencia Europea del Medicamento ha recomendado el día 6 de enero que se otorgue una autorización de comercialización condicional a la vacuna frente al Covid-19 desarrollada por la compañía estadounidense Moderna, cuyo mantenimiento es a -20 grados. Horas después, la Comisión Europea la ha autorizado. Este medicamento se convierte así en la segunda vacuna en obtener una autorización de comercialización condicional en la Unión Europea, tras la desarrollada por BioNTech y Pfizer.

Antes de su comercialización, las vacunas COVID-19 se han estudiado en un número de sujetos muy elevado, por lo que en el momento de su utilización ya se dispone de información de varios meses de seguimiento.

Vacunación COVID: Primera etapa

Como las vacunas estarán disponibles de una manera progresiva, es necesario establecer un orden para la vacunación de la población. Para ello, se han considerado criterios éticos, riesgo de enfermedad grave y riesgo de exposición.

La vacunación se está llevando a cabo de manera escalonada y priorizando a los grupos de personas más expuestas a la COVID-19, atendiendo al riesgo que para su vida y salud podría suponer contraerla y desarrollarla. Y, por ello, se va a proceder en primer lugar a la vacunación de las personas residentes en centros de personas mayores y de dependientes y sus trabajadores. Esta vacunación se considera la más prioritaria por el gran beneficio previsto en estos colectivos especialmente vulnerables

En la primera etapa, en la que las vacunas están disponibles en menor cantidad, se vacunará a los siguientes grupos en el orden en el que figuran a continuación:

  • Residentes y personal sanitario y sociosanitario que trabaja en residencias de personas mayores y de atención a grandes dependientes
  • Personal de primera línea en el ámbito sanitario y sociosanitario
  • Otro personal sanitario y sociosanitario (no incluido en el grupo anterior) que realiza actividades que exigen contacto estrecho con personas que pueden estar infectadas por SARS-CoV-2
  • Personas consideradas como grandes dependientes (grado III de dependencia, es decir, con necesidad de intensas medidas de apoyo) que no estén actualmente institucionalizadas

Las primeras dosis disponibles se utilizarán para vacunar al primer y segundo grupo. 

Aunque se ha observado que la mayor parte de las personas infectadas por el nuevo coronavirus desarrollan una respuesta inmune protectora, se desconoce el tiempo que dura esta protección y si será más leve la enfermedad en caso de sufrir una nueva infección.

Teniendo en cuenta, además, que la vacuna es igualmente segura en las personas que han pasado la enfermedad, se ha considerado la vacunación en aquellas más vulnerables en la primera etapa, sin tener en cuenta si han pasado la enfermedad o no.

Vacunación COVID: Seguridad y eficacia

Los ensayos clínicos, en los que han participado decenas de miles de personas, y los estudios disponibles han mostrado una elevada protección frente a la enfermedad en las personas que recibieron la vacuna. La Comisión Europea, tras la evaluación realizada por la Agencia Europea de Medicamentos, acredita la seguridad y eficacia de la vacuna. Los efectos adversos más frecuentes son asimilables a los de las vacunas habitualmente utilizadas y recomendadas y que forman parte de los calendarios de vacunación.

La primera vacuna ha llegado a nuestro país una vez autorizada por la Comisión Europea y tras la rigurosa revisión a la que todas las vacunas se someten por parte de la Agencia Europea de Medicamentos. Al haberse autorizado, la vacuna ha demostrado que el beneficio que aporta en la prevención del COVID-19 es superior a los riesgos que pueda ocasionar su administración.

Todos los medicamentos, incluidos las vacunas, pueden desencadenar reacciones adversas leves como fiebre, dolor en el lugar de inyección, etc. o, con menor frecuencia otras más graves como encefalitis, vasculitis, neuralgia, etc. Como todos los medicamentos, la vacuna puede producir efectos secundarios. La mayoría son leves y de breve duración y no siempre aparecen. Son más frecuentes tras la segunda dosis, especialmente el dolor localizado. La vacuna está contraindicada en las personas con historia de haber tenido reacciones alérgicas graves (por ejemplo, anafilaxia) a algún componente de la vacuna (consulta sus ingredientes con tu médico). En caso de duda con respecto a tu medicación o alguna patología debes consultar con el personal clínico responsable de tu tratamiento.

Y después de la vacuna… ¿qué?

Hasta que una proporción importante de la población esté vacunada es muy importante que todas las personas, tanto las vacunadas como las no vacunadas, sigamos manteniendo las medidas de prevención:

  • usar mascarilla
  • lavarse frecuentemente las manos
  • mantener la distancia interpersonal
  • limitar el número de personas con las que nos relacionamos
  • elegir siempre que se pueda actividades al aire libre o en espacios bien ventilados
  • quedarse en casa si se tienen síntomas, se está esperando el resultado de una prueba diagnóstica o se ha tenido contacto con alguna persona con COVID-19

El motivo para mantener las precauciones incluso tras haber sido vacunados es ayudar a proteger a los demás: cuantas más personas se vayan inmunizando, menor probabilidad habrá de que el resto de las personas, en particular las más vulnerables a padecer enfermedad grave, se expongan al virus o al menos a altas cargas víricas.

Vacunación COVID: Conclusión

La vacunación supone, según la evidencia científica actual, una actuación sanitaria eficiente tanto para la persona que la recibe como para la sociedad en su conjunto.

Hay personas que no pueden protegerse directamente a través de la vacuna, bien porque no pueden vacunarse, porque todavía no les ha llegado el momento de la vacunación o porque no desarrollan una respuesta inmune a pesar de recibirla.

La solidaridad es quizá la característica más importante de los programas de inmunización, ya que cada dosis de vacuna protege a muchas más personas que al propio receptor de la vacuna. Se trata por tanto de un acto de solidaridad individual y colectivo donde cada persona vacunada protege a las demás.

Desde la farmacia queremos contribuir al buen desarrollo de la campaña de vacunación contra el virus y cooperar en la medida de nuestras posibilidades para garantizar el mayor éxito posible en la campaña.

Las vacunas están siendo objetivos de numerosas fake news que favorecen la desconfianza en los ciudadanos. Por ello queremos ser tu punto de información veraz y ofrecerte certidumbre respecto a la vacuna, en momentos tan delicados como estos. ¡Consúltanos cualquier duda!

Información actualizada a 7 de enero de 2021 Fuente: Ministerio de Sanidad y Consumo. Estrategia de vacunación frente a COVID-19