es Español

Las mascarillas se han convertido en un elemento más de nuestro día a día. Protegen nuestra salud y la de las personas de nuestro entorno, pero el contacto continuado de la mascarilla con la piel puede causar alteraciones.

El uso prolongado de las mascarillas puede provocar sequedad en la piel, heridas o rozaduras, eccema de contacto o empeoramiento de patologías ya existentes. La oclusión produce un ambiente húmedo debido al agua del aire exhalado, lo que provoca una alteración en la barrera de la piel que da lugar a sequedad y descamación o a la exacerbación de otras patologías cutáneas ya existentes, como acné, rosácea, o dermatitis seborreica.

De hecho, han aumentado las consultas en la farmacia por alteraciones cutáneas en el rostro provocadas por las mascarillas. Para evitarlo es importante tener un cuidado especial. Aspectos fundamentales son la limpieza facial, la posterior tonificación y con la piel limpia y tonificada incluir activos hidratantes y antioxidantes. Recuerda que aunque uses mascarilla debes protegerte del sol, ya que la zona que queda al descubierto es el contorno de los ojos, donde los signos del envejecimiento se hacen más visibles.

¿Quieres saber cómo puedes cuidar tu piel cuando utilices mascarilla? Te damos estos consejos:

Limpia el rostro con más frecuencia

La limpieza es un gesto fundamental en la rutina de cuidado diario de la piel, y cobra aún más importancia ahora que con el uso de la mascarilla se puede producir más humedad y sudoración en la zona.

Cuando te quites la mascarilla, lávate las manos y el rostro. Utiliza un limpiador suave que no deje la piel tirante, como un agua micelar, ideal para todo tipo de pieles, que además de limpiar, desmaquilla, tonifica e hidrata.

Además, se ha demostrado que las mascarillas pueden aumentar la producción de sebo y producir brotes de acné. Si tienes la piel con tendencia grasa habrás de utilizar un limpiador adecuado para tu tipo de piel.

Por la mañana y por la noche, limpiar tu rostro representa una etapa esencial para eliminar las impurezas y mantener una piel sana de forma duradera. BIODERMA te ofrece unos productos desmaquillantes y de limpieza suaves adaptados a las necesidades específicas de cada tipo de piel.

Mantén tu piel hidratada

Otro gesto fundamental en tu rutina de belleza ha de ser una buena hidratación, adaptada a tu tipo de piel, pero ahora este paso es aún más importante. Si te lavas el rostro con más frecuencia, necesitarás potenciar también el aporte de hidratación. Mantendrás así en buen estado la barrera protectora de la piel, esencial para hacer frente a los efectos de factores medioambientales (frío, aire, viento, polución) sobre la piel. Sigue utilizando tu crema hidratante habitual a diario, según tu ritual de belleza e incluye un serum o algún refuerzo como mascarillas hidratantes semanalmente.

No nos puede parecer más apropiada para esta necesidad la bruma hidratante facial exprés de Nuxe, crema hidratante en spray que procura 24 h de eficacia hidratante en un gesto exprés.

Si tienes la piel mixta o grasa, el riesgo de que tu acné se reactive aumenta. En estos casos, recomendamos emplear una crema hidratante seborreguladora y calmante.

Además, debido al uso continuado de la mascarilla, pueden aparecer irritaciones o molestias por el roce o la fricción que ejerce en las zonas de mayor presión. En estas zonas puedes emplear un poco de vaselina o un pequeño apósito que hagan de efecto barrera eviten la presión y la fricción.

Antes de poner la mascarilla, puedes aplicar un bálsamo protector de textura untuosa que forme una película sobre la piel y proteja del roce de la mascarilla, como Aquaphor, con pantenol y bisabolol, dos de los ingredientes calmantes más efectivos si tu piel es reactiva. Los productos a base de agua termal en spray son una buena opción para calmar e hidratar la piel en cualquier momento del día. Unas pulverizaciones bastarán para devolver a tu piel un estado de relativa normalidad hasta que puedas limpiarla e hidratarla correctamente.

Y para regenerar la piel cómodamente mientras duermes, nada mejor que CICA bálsamo reparador de noche de Your Good Skin. Su ingrediente estrella es la centella asiática, conocida desde la antigüedad por sus propiedades cicatrizantes, hidratantes y antioxidantes.

Utiliza un protector solar

El hecho de llevar mascarilla no significa que estés protegido frente a la radiación solar. No está claro cuánta radiación UV llega a la piel a través de las mascarillas, y además dependerá del tipo que utilices. Aplicar un protector solar como Fusion Water Urban o Fusion Water de Isdin, sigue siendo importante, incluso debajo de la mascarilla. Aplícalo a diario antes de salir de casa durante todo el año. La protección solar sigue siendo uno de los aspectos más importantes en la lucha frente al envejecimiento prematuro de la piel.

Puedes utilizar un formato en brocha como UV Mineral Brush, de Isdin, ideal para reaplicar la protección solar a lo largo del día y que puedes llevar contigo allá donde vayas.

Evita usar demasiado maquillaje

Algunos maquillajes pueden obstruir los poros y aumentar la irritación que puede causar la mascarilla. Estos cosméticos faciales suponen una barrera más a la traspiración de la piel, lo que, combinado a la oclusión provocada por la mascarilla, puede desembocar en alteraciones cutáneas, como xerosis, eritema, eccema seborreico, acné, rosácea o empeoramiento de patologías ya existentes.

Utiliza en su lugar protectores solares o hidratantes con color, como Fusion Water Color de Isdin (ultraligero, de rápida absorción y efecto buena cara).

En caso de usar maquillaje, la limpieza de este será esencial en el cuidado facial, preferentemente limpiadores suaves y sin fragancias.

Conclusión

Recuerda limpiar e hidratar la piel antes y después de usar la mascarilla. Es muy importante mantener la piel bien hidratada, por lo que necesitarás reaplicar la hidratación a lo largo del día, cuando te quites la mascarilla y por la noche en casa. La mascarilla no es excusa para no proteger tu piel del sol.

Puesto que usamos la mascarilla durante muchas horas, recuerda cambiarla según las indicaciones de cada fabricante, no solo porque pueda perder su efectividad de protección frente al virus, sino para evitar que la humedad se condense en ella y favorezca la aparición de alteraciones cutáneas.

Acude al dermatólogo ante la presencia de nuevas lesiones o exacerbación de las mismas, y recuerda que en la farmacia te ayudamos a minimizar los efectos sobre tu piel del uso continuado de mascarillas recomendándote el tratamiento más adecuado a tu tipo de piel, ¡consúltanos!