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La limpieza facial es una de las prácticas obligatorias para mantener una piel sana y radiante, junto con la hidratación y la protección solar. Podemos obviar cualquier otra rutina de cuidado, pero dedicando un mínimo esfuerzo a estas tres, podremos lucir una piel bonita y ganarle algún que otro pulso al envejecimiento.

Limpieza facial: Cuándo

Independientemente del tipo de piel que tengas, o si padeces de alguna patología como rosácea o piel sensible, lo ideal es efectuar una limpieza facial dos veces al día, por la mañana y por la noche. Lo único que variará en función de la particularidad de tu piel, será el tipo de producto que tengas que utilizar. Y aquí es donde la recomendación de tu farmacia juega un papel fundamental para lograr un resultado óptimo. Ya que dedicamos tiempo que sea lo mejor empleado posible, ¿no crees?

Por la mañana hay que eliminar de la piel las impurezas que genera a medida que se regenera durante la noche, como el sudor y sebo, y que la ensucian. Poco a poco, se acumulan impurezas y células muertas que obturan los poros, haciendo que la piel pierda luminosidad y firmeza.

Por la noche hay que retirar la suciedad y la polución a la que hemos estado sometidos durante el día, incluso si no te maquillas. Y si no, prueba a pasar un algodón un día que no te maquilles, te sorprenderá cómo queda de sucio. Este paso se hace más fundamental para la salud de la piel si además te maquillas.

Deberías completar tu higiene diaria con una higiene semanal más profunda con exfoliante y mascarilla purificante. La exfoliante limpia en profundidad, retira las células muertas y evita la acumulación de impurezas.

Limpieza facial: Cómo

Existen varias opciones para la limpieza, solo tienes que elegir la que mejor se adapta a tu piel y a tus preferencias:

Gel o aceite limpiador. Una vez aplicado debe eliminarse minuciosamente con agua tibia. El agua no debe estar demasiado caliente, aunque en invierno sea lo que apetece, sobretodo si tienes la piel sensible pues puede causarte irritaciones.

Emulsión limpiadora.  Se elimina con un disco de algodón y no necesita agua.

Productos micelares 3 en 1.  Proporcionan limpieza, tonificación y desmaquillan los ojos, todo en uno. Son los más indicados para la higiene diaria, más aún si eres perezosa a la hora de usar los tres productos por separado. No llevan jabón, respetan la capa lipídica de la piel y proporcionan una limpieza en profundidad, dejando la piel preparada para su tratamiento específico. No necesitan aclarado.

Puedes mirar en este video lo fácil y cómodo que resulta el empleo de agua micelar.

Recuerda que el agua por sí sola no limpia la piel. Tendrás que utilizar un detergente que disuelve el agua y la grasa para eliminar la suciedad. Es importante elegir productos suaves, ya que el lavado frecuente con jabones corrientes puede debilitar la función barrera de la piel.

Limpieza facial: Por qué

El hecho de no realizar una limpieza adecuada, provocará que poco a poco nuestra piel se vuelva apagada.

La ausencia de limpieza provoca un envejecimiento de la piel mucho más rápido. Poco a poco, se acumulan impurezas y células muertas que obturan los poros. La piel pierde luminosidad y firmeza y aparecen líneas de expresión y arrugas.

La piel mixta, grasa o con tendencia acnéica produce una cantidad excesiva de sebo provocando una sensación de suciedad y aparición de brillos e imperfecciones, como granitos y poros dilatados. Cuidar la piel desde la limpieza, es básico para minimizar los síntomas de este tipo de pieles.

Además, la piel limpia es capaz de absorber con más eficacia los componentes activos de los productos para el cuidado que emplees posteriormente. Hasta el mejor tratamiento puede resultar en vano si la piel no está receptiva, y esto se consigue con la limpieza.

Así que ya sabes. Por más pereza que te dé, dedica un tiempo a esta rutina de cuidado. Son sólo unos minutos al día que te reportarán muchos beneficios :-))