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Síndrome de Piernas cansadas: Síntomas y Prevención

Síndrome de Piernas cansadas: Síntomas y Prevención

Las piernas cansadas son una dolencia común que lleva a muchos pacientes a consultar en la farmacia, sobre todo en esta época del año. La circulación en las extremidades inferiores es uno de los principales problemas vasculares de la población. Este síndrome afecta a personas de todas las edades, y es cinco veces más frecuente en las mujeres, donde los síntomas se incrementan con la menstruación, el embarazo, la terapia hormonal sustitutiva o los anticonceptivos orales.

Aunque esta afección no siempre es grave, puede perjudicar la vida cotidiana. Conocer los síntomas y las formas de prevenirla pueden ayudar a tener una mejor calidad de vida.

Insuficiencia venosa

Las venas recogen la sangre de todo el cuerpo para llevarla al corazón, donde se oxigena y sale a través de las arterias para irrigar otra vez todos los tejidos. En el caso de las piernas, la sangre, para completar este circuito, ha de circular en contra de la gravedad, para lo cual es necesaria la contracción de los músculos de las piernas que favorece la ascensión de la sangre hacia el corazón, y la intervención de pequeñas válvulas que se abren con el paso de la sangre y se cierran para impedir su retroceso, consiguiendo impulsar la sangre hacia arriba. De esta forma la sangre asciende de un tramo a otro.

En ocasiones este juego no se produce de forma adecuada y falla este sistema de bombeo, produciéndose el reflujo de sangre en sentido contrario. Entonces la sangre se estanca y la vena se dilata, filtrando líquidos a los tejidos circundantes y dando lugar a los primeros síntomas asociados al síndrome de piernas cansadas: hinchazón y pesadez. Con el tiempo, si el problema persiste, la pared venosa dilatada se hace cada vez menos elástica y con ello pierde su capacidad de contención de la sangre, apareciendo las varices. Esta enfermedad vascular se conoce como insuficiencia venosa crónica (IVC), y se traduce en una dificultad de las venas de las piernas para llevar la sangre desde estas extremidades hasta el corazón, dando lugar a todo el cuadro conocido como síndrome de piernas cansadas.

Síntomas de las piernas cansadas

Se deben a la acumulación de sangre en el sistema venoso superficial y se percibe de forma distinta según la persona. Hay quien refiere esta molestia como una sensación de entumecimiento de las piernas, «como si fueran de corcho». En otras ocasiones, se manifiesta como un dolor semejante al de las agujetas. En cualquier caso, los síntomas más habituales son:

Pesadez y edemas en las piernas, dolor y prurito, cansancio, calambres musculares, parestesias nocturnas (sensación de adormecimiento de las piernas), hormigueo, picor, agujetas, varices, hinchazón en miembros inferiores, que empeora estando de pie y sin moverse durante largo tiempo y con el calor y mejora con el movimiento y con el frío.

Factores de riesgo

Los principales factores de riesgo son la obesidad, la vida sedentaria o pasar mucho tiempo de pie. Trastornos cardiovasculares como la hipertensión o la diabetes también suelen estar asociados a las piernas cansadas. Existen factores de riesgo que son inevitables, pero otros se pueden prevenir si se fomentan determinados hábitos de vida.

Factores predisponentes

  • Edad (el riesgo aumenta con la edad).
  • Predisposición genética. La herencia es el factor predisponente más importante. Así, la persona hereda ya unas venas con problemas en su estructura y por este motivo desarrolla problemas circulatorios.
  • Embarazo. El embarazo es una situación fisiológica en la que el flujo contracorriente se dificulta, especialmente durante el tercer trimestre de la gestación por el crecimiento del feto dentro del útero materno, el cual comprime la vena cava empeorando aún más el retorno venoso. Además, la mujer embarazada tiene niveles plasmáticos elevados de progesterona, hormona que disminuye el tono normal de las venas.
  • Enfermedad circulatoria previa
  • Estado hormonal (particularmente embarazo y menopausia).
  • Pie plano (disminuye el fenómeno fisiológico de contracción muscular durante la marcha).

Factores agravantes

  • El sedentarismo o estar en posición de pie largo tiempo. Por eso existen profesiones de riesgo. El estar mucho tiempo tanto de pie como sentado dificulta el retorno venoso y, por consiguiente, favorece la formación de varices
  • El sobrepeso o la obesidad, especialmente en el caso de las mujeres. El aumento del tejido adiposo en las piernas anula la eficacia de la bomba muscular.
  • El estreñimiento, porque provoca un aumento de la presión abdominal
  • La ropa demasiado ajustada en la cintura y las piernas frena el retorno sanguíneo al corazón.
  • Las terapias hormonales , como contracepción oral y la terapia hormonal sustitutiva (THS).
  • La exposición prolongada al sol o al calor
  • Mala alimentación. La alimentación también juega un papel importante en la salud de las piernas. En el caso de la sal, es recomendable reducir su consumo
  • Tabaco. En el tabaco existen sustancias que actúan nocivamente también sobre las paredes de las venas, lesionando y predisponiéndolas a una afectación de las válvulas venosas a medio o largo plazo. Si fumar es muy perjudicial en general para la salud, también lo es para las piernas y su buen riego sanguíneo.

Prevención y alivio del síndrome de piernas cansadas

Ante lo expuesto, es evidente la necesidad de actuar para frenar el desarrollo de la enfermedad. En esta actuación preventiva-terapéutica también desempeña un papel muy importante el paciente, que debe cooperar modificando su hábitos dietéticos y su actividad.

Los síntomas crónicos y progresivos de la insuficiencia venosa en las piernas pueden aliviarse con un diagnóstico a tiempo y un tratamiento preventivo. Una correcta rutina de hábitos de vida permite prevenir y aliviar en gran medida los síntomas de los problemas circulatorios en las piernas, ya que muchas de las causas de esta patología están relacionadas con el estilo de vida, por lo que podemos aliviar la sintomatología con unos hábitos saludables:

  • Mantener las pernas en alto: Hacer descansos con las piernas elevadas por encima del corazón, preferiblemente durante 30 minutos 2-3 veces al día.
  • Evitar exponer las piernas a fuentes de calor, como estufas o radiadores o al sol.
  • Estimular la movilidad de las piernas: caminar, nadar o pedalear durante, al menos, 30-60 minutos al día. Si se permanece mucho tiempo de pie, es bueno hacer ejercicios con las piernas
  • No utilizar ropa ajustada o calcetines con goma estrecha. Es preferible elegir prendas amplias y de tejidos naturales que permitan que la piel transpire.
  • Usar calzado ancho y cómodo y evitar el uso de tacones.
  • Evitar el sobrepeso y el estreñimiento
  • Al finalizar la ducha, aplica agua fría a las pantorrillas en sentido ascendente para aliviar la sensación de pesadez. También ayudan los masajes con geles fríos, desde el pie a la rodilla en sentido ascendente, para activar el retorno sanguíneo.

Tratamiento de las piernas cansadas

Los tratamientos son preventivos y sintomáticos, para evitar los factores de riesgo y mejorar los síntomas:

Terapia compresiva: consiste en el uso de medias de compresión elástica, que aplican una presión externa sobre determinados puntos de las piernas y de manera decreciente hacia la cintura ( superior en el tobillo y en disminución a medida  que va subiendo hacia el muslo). Es importante elegir la compresión, talla y modelo adecuado, que será distinto para cada paciente, por lo que es esencial que las recomiende siempre un profesional sanitario.

Fitoterapia: existen plantas medicinales que favorecen la mejoría de la circulación sanguínea. Las más utilizadas son: Ginkgo biloba (con acción venotónica que incrementa el tono de las paredes venosas); Castaño de indias (se usa principalmente por su actividad antiedematosa y antiinflamatoria); Rusco (efecto vasoconstrictor); Vid roja (acción vasoprotectora, estabiliza las paredes vasculares, disminuyendo la permeabilidad y el edema asociado); Centella asiática (actividad vasoprotectora, favorece la elasticidad de la pared vascular y la síntesis de colágeno), Hamamelis virginiana (actividad venotónica)…

Recuerda que estos complementos alimenticios a base de plantas no deben usarse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada y de un modo de vida sano, y que las plantas medicinales y sus derivados suelen presentar un margen terapéutico amplio, pero eso no significa que estén exentas de efectos adversos, interacciones y contraindicaciones. De ahí que es importante que te asesores con un profesional sanitario antes de utilizarlas para que te informe de los beneficios y riesgos que pueden derivarse del consumo de las mismas. Además, el conocimiento de aspectos relacionados con tus enfermedades y tu tratamiento nos permitirá la mejor recomendación, así como detectar situaciones en las que exista riesgo de sufrir un problema relacionado con una planta.

Hidroterapia: duchas y masajes con agua fría o bien alternando agua fría con tibia sirven para estimular el tono venoso.

Terapia farmacológica: consiste en la administración de fármacos venotónicos vía oral y/o tópica, siempre bajo prescripción médica.

Cirugía vascular: en determinados casos puede ser necesario acudir a esta medida, siempre y cuando no hayan funcionado otras terapias y bajo criterio médico.

Conclusión

En la farmacia te podemos recomendar medidas preventivas y productos de fitoterapia para mejorar el problema, en formas farmacéuticas de administración oral o tópica. Los geles/cremas además ejercen efecto frío para favorecer el retorno venoso. Recuerda que la farmacia es el establecimiento que garantiza la calidad y composición de las plantas medicinales, y el farmacéutico es el profesional más cualificado para recomendarlas.

Si el problema persiste o se producen cambios en las piernas, como aparición de úlceras o heridas, sangrado, dolor o aumento del tamaño de las venas o cambios en el color de la piel, deberás visitar al médico.

Día Mundial de la Salud Bucal

Día Mundial de la Salud Bucal

Coincidiendo con el Día Mundial de la Salud Bucal el pasado 20 de marzo, hemos querido publicar un post en nuestro blog para transmitir la importancia que tiene la higiene de la boca, por ser una de las vías de entrada de virus y bacterias a nuestro cuerpo y para concienciar de que una buena higiene bucodental desde edades tempranas puede ayudar como medida preventiva. La higiene oral es una medida fundamental para la eliminación de la placa bacteriana y la prevención del proceso cariógeno y la patología periodontal.

La higiene es una de las principales formas de preservar nuestra salud. Dentro de la higiene diaria también tiene relevancia el cuidado de la boca durante todas las etapas de la vida (desde que aparecen los primeros dientes), ya que la falta de ésta podría acarrear múltiples enfermedades. Por esto, es tan importante mantener de por vida los hábitos de higiene bucal adquiridos, junto con las revisiones periódicas del dentista.

Cada vez existe más evidencia sobre la relación de la cavidad bucal con otras partes del cuerpo. La boca no es un sistema aislado, y la salud bucal está relacionada con la salud general. Existen patologías sistemáticas de otras partes del cuerpo que tienen repercusiones sobre la cavidad bucal. A su vez, ciertos trastornos bucales derivados algunos de una mala higiene, pueden tener repercusiones sobre la calidad de vida, como la xerostomía, la hipersensibilidad o la halitosis.

En la situación actual de pandemia por COVID-19, es necesario tomar todas las medidas preventivas que estén a nuestro alcance. Además del uso de mascarillas, mantener la distancia con otras personas y el lavado de manos, se recomienda extremar las medidas de salud bucal. Ahora más que nunca, una buena salud bucal es clave para una buena salud general de todas las personas. Mantener una buena higiene dental no cura la enfermedad COVID-19, ni impide el contagio, pero podría ayudar a disminuir la carga viral en la cavidad bucal y a prevenir así la transmisión por parte de una persona portadora del virus, por lo que es una medida más de prevención.

Cuida tu boca

  • Lleva una alimentación sana y equilibrada, evitando las bebidas y los alimentos azucarados y ácidos y potenciando el consumo de alimentos ricos en calcio y vitaminas A y C.
  • Controla el consumo de alimentos azucarados. Lo ideal es evitar comerlos pero, si se consumen, es importante lavarse después los dientes.
  • Por supuesto, evita el tabaco y al alcohol, factores de riesgo importantes de un gran número de patologías bucales. Los pacientes que dejan de fumar recuperan una encía sana unos meses después de abandonar el hábito tabáquico, por lo que la deshabituación tabáquica también es una garantía de salud para la cavidad bucal.
  • Mantén una higiene bucodental óptima
  • No olvides las revisiones periódicas con el dentista, al menos 1 ó 2 veces al año, para detectar a tiempo cualquier problema que aparezca y evitar un empeoramiento que derive en tratamientos más costosos y agresivos.
  • La autoexploración, en busca de heridas, ulceraciones, placas, etc, debe hacerse como medida complementaria a las revisiones anteriores.

Pautas para una buena higiene bucal

El objetivo de una buena higiene bucal es prevenir y eliminar el acúmulo de biofilm bucal para prevenir sus efectos nocivos sobre dientes y encías. Las principales pautas que se deben seguir son:

  • Limpia los dientes a diario, al menos 3 veces al día y durante al menos dos minutos.
  • Elige un cepillo adecuado que el tamaño del cabezal no sea muy grande y que los filamentos sean medios o suaves.
  • Utiliza sedas o cintas dentales o cepillos interproximales si el espacio es amplio, para limpiar entre los dientes y conseguir así una higiene 100% completa. En el área interproximal se acumula el biofilm bucal causante de las principales patologías bucales, como caries, gingivitis o halitosis
  • Utiliza reveladores de placa para que el biofilm bucal sea más visible y, por tanto, faciliten el cepillado.
  • Realiza la limpieza lingual. Es fundamental la higiene de la lengua diariamente para la eliminación del cubrimiento lingual, contenedor de bacterias, virus y células epiteliales descamadas, favorecedores del mal aliento.
  • Utiliza irrigadores bucales para eliminar las bacterias depositadas en los dientes, las encías y los lugares de difícil acceso.
  • Realiza enjuagues bucales (de uso diario o específicos según las necesidades), para reducir eficazmente el biofilm bucal y proporcionar el máximo frescor.

Resuelve tus dudas

¿Cada cuanto tiempo debemos cambiar el cepillo de dientes? Los filamentos del cepillo de dientes deben tener una dureza y disposición apropiada para ser capaces de eliminar la placa bacteriana. Por término medio, la vida media de un cepillo no debe ser superior a 2-3 meses, ya que para entonces los filamentos estarán muy deteriorados.

¿ A qué edad tienen los niños que empezar a limpiarse los dientes? Los padres deben ayudar a sus hijos a limpiarse los dientes desde el momento de la dentición. Además, deben acostumbrar a los niños a mantener medidas higiénico-dietéticas que prevengan de enfermedades bucales futuras que puedan provocar la pérdida de piezas dentales e incluso de la salud general.

¿Cuántas veces al día hay que cepillarse los dientes? Para conseguir una adecuada higiene bucodental es necesario cepillarse los dientes 3 veces al día, después de las comidas, y debe realizarse durante 3 minutos para asegurarnos una correcta limpieza.

Conclusión

Sonreír es sano incluso cuando no hay motivos para hacerlo y la mejor manera de ahuyentar el enfado, la tensión o el desánimo de estos tiempos. Este simple gesto desencadena en el organismo una serie de mecanismos que inciden de forma positiva en la salud. Además, una persona que lleva la sonrisa puesta se relaciona mejor, probablemente porque sonreír le proporciona la confianza en sí misma para interactuar con los demás, y las personas nos sentimos muy cómodas entre aquellas que sonríen.

¡Por todo esto en la farmacia Pugès cuidamos de tu sonrisa y de tu salud bucal! En la farmacia te ofrecemos un amplio vademécum de productos de higiene dental que cubre desde las necesidades bucales más básicas hasta las más exigentes, y te asesoramos sobre los productos que mejor se adaptan a tus necesidades, ¡consúltanos!

Vacunación COVID-19

Vacunación COVID-19

La vacunación COVID-19 constituye actualmente la única alternativa para superar a corto y medio plazo la pandemia que llevamos varios meses sufriendo. Tanto más cuando se ha comprobado que obtener la inmunización a través del contagio comunitario del virus (la llamada “inmunidad de grupo o protección comunitaria”) genera en demasiados casos una enfermedad mortal o con graves secuelas. Se espera que con la inmunización que proporcionará la vacunación de toda o, al menos, gran parte de la población, pueda reducirse de forma notable y duradera el impacto de la pandemia.

La vacunación contra el nuevo coronavirus comenzó el 27 de diciembre de 2020 en todas las Comunidades Autónomas. Una vez autorizada por la Comisión Europea y tras el dictamen favorable de la Agencia Europea de Medicamentos, la primera vacuna en llegar a nuestro país ha sido la elaborada por Pfizer/BioNTech (Comirnaty), aunque Europa está negociando la adquisición de otras vacunas.

Es una vacuna del tipo ARNm que necesita mantenerse a muy bajas temperaturas. Para que confiera inmunidad son necesarias dos dosis separadas al menos 21 días. La protección óptima de la vacuna se consigue hacia los 7 o 14 días tras haber recibido la segunda dosis, dependiendo del preparado comercial y los datos de la ficha técnica, aunque como cualquier otro medicamento o vacuna puede que no proteja totalmente a todos los vacunados.

La Agencia Europea del Medicamento ha recomendado el día 6 de enero que se otorgue una autorización de comercialización condicional a la vacuna frente al Covid-19 desarrollada por la compañía estadounidense Moderna, cuyo mantenimiento es a -20 grados. Horas después, la Comisión Europea la ha autorizado. Este medicamento se convierte así en la segunda vacuna en obtener una autorización de comercialización condicional en la Unión Europea, tras la desarrollada por BioNTech y Pfizer.

Antes de su comercialización, las vacunas COVID-19 se han estudiado en un número de sujetos muy elevado, por lo que en el momento de su utilización ya se dispone de información de varios meses de seguimiento.

Vacunación COVID: Primera etapa

Como las vacunas estarán disponibles de una manera progresiva, es necesario establecer un orden para la vacunación de la población. Para ello, se han considerado criterios éticos, riesgo de enfermedad grave y riesgo de exposición.

La vacunación se está llevando a cabo de manera escalonada y priorizando a los grupos de personas más expuestas a la COVID-19, atendiendo al riesgo que para su vida y salud podría suponer contraerla y desarrollarla. Y, por ello, se va a proceder en primer lugar a la vacunación de las personas residentes en centros de personas mayores y de dependientes y sus trabajadores. Esta vacunación se considera la más prioritaria por el gran beneficio previsto en estos colectivos especialmente vulnerables

En la primera etapa, en la que las vacunas están disponibles en menor cantidad, se vacunará a los siguientes grupos en el orden en el que figuran a continuación:

  • Residentes y personal sanitario y sociosanitario que trabaja en residencias de personas mayores y de atención a grandes dependientes
  • Personal de primera línea en el ámbito sanitario y sociosanitario
  • Otro personal sanitario y sociosanitario (no incluido en el grupo anterior) que realiza actividades que exigen contacto estrecho con personas que pueden estar infectadas por SARS-CoV-2
  • Personas consideradas como grandes dependientes (grado III de dependencia, es decir, con necesidad de intensas medidas de apoyo) que no estén actualmente institucionalizadas

Las primeras dosis disponibles se utilizarán para vacunar al primer y segundo grupo. 

Aunque se ha observado que la mayor parte de las personas infectadas por el nuevo coronavirus desarrollan una respuesta inmune protectora, se desconoce el tiempo que dura esta protección y si será más leve la enfermedad en caso de sufrir una nueva infección.

Teniendo en cuenta, además, que la vacuna es igualmente segura en las personas que han pasado la enfermedad, se ha considerado la vacunación en aquellas más vulnerables en la primera etapa, sin tener en cuenta si han pasado la enfermedad o no.

Vacunación COVID: Seguridad y eficacia

Los ensayos clínicos, en los que han participado decenas de miles de personas, y los estudios disponibles han mostrado una elevada protección frente a la enfermedad en las personas que recibieron la vacuna. La Comisión Europea, tras la evaluación realizada por la Agencia Europea de Medicamentos, acredita la seguridad y eficacia de la vacuna. Los efectos adversos más frecuentes son asimilables a los de las vacunas habitualmente utilizadas y recomendadas y que forman parte de los calendarios de vacunación.

La primera vacuna ha llegado a nuestro país una vez autorizada por la Comisión Europea y tras la rigurosa revisión a la que todas las vacunas se someten por parte de la Agencia Europea de Medicamentos. Al haberse autorizado, la vacuna ha demostrado que el beneficio que aporta en la prevención del COVID-19 es superior a los riesgos que pueda ocasionar su administración.

Todos los medicamentos, incluidos las vacunas, pueden desencadenar reacciones adversas leves como fiebre, dolor en el lugar de inyección, etc. o, con menor frecuencia otras más graves como encefalitis, vasculitis, neuralgia, etc. Como todos los medicamentos, la vacuna puede producir efectos secundarios. La mayoría son leves y de breve duración y no siempre aparecen. Son más frecuentes tras la segunda dosis, especialmente el dolor localizado. La vacuna está contraindicada en las personas con historia de haber tenido reacciones alérgicas graves (por ejemplo, anafilaxia) a algún componente de la vacuna (consulta sus ingredientes con tu médico). En caso de duda con respecto a tu medicación o alguna patología debes consultar con el personal clínico responsable de tu tratamiento.

Y después de la vacuna… ¿qué?

Hasta que una proporción importante de la población esté vacunada es muy importante que todas las personas, tanto las vacunadas como las no vacunadas, sigamos manteniendo las medidas de prevención:

  • usar mascarilla
  • lavarse frecuentemente las manos
  • mantener la distancia interpersonal
  • limitar el número de personas con las que nos relacionamos
  • elegir siempre que se pueda actividades al aire libre o en espacios bien ventilados
  • quedarse en casa si se tienen síntomas, se está esperando el resultado de una prueba diagnóstica o se ha tenido contacto con alguna persona con COVID-19

El motivo para mantener las precauciones incluso tras haber sido vacunados es ayudar a proteger a los demás: cuantas más personas se vayan inmunizando, menor probabilidad habrá de que el resto de las personas, en particular las más vulnerables a padecer enfermedad grave, se expongan al virus o al menos a altas cargas víricas.

Vacunación COVID: Conclusión

La vacunación supone, según la evidencia científica actual, una actuación sanitaria eficiente tanto para la persona que la recibe como para la sociedad en su conjunto.

Hay personas que no pueden protegerse directamente a través de la vacuna, bien porque no pueden vacunarse, porque todavía no les ha llegado el momento de la vacunación o porque no desarrollan una respuesta inmune a pesar de recibirla.

La solidaridad es quizá la característica más importante de los programas de inmunización, ya que cada dosis de vacuna protege a muchas más personas que al propio receptor de la vacuna. Se trata por tanto de un acto de solidaridad individual y colectivo donde cada persona vacunada protege a las demás.

Desde la farmacia queremos contribuir al buen desarrollo de la campaña de vacunación contra el virus y cooperar en la medida de nuestras posibilidades para garantizar el mayor éxito posible en la campaña.

Las vacunas están siendo objetivos de numerosas fake news que favorecen la desconfianza en los ciudadanos. Por ello queremos ser tu punto de información veraz y ofrecerte certidumbre respecto a la vacuna, en momentos tan delicados como estos. ¡Consúltanos cualquier duda!

Información actualizada a 7 de enero de 2021 Fuente: Ministerio de Sanidad y Consumo. Estrategia de vacunación frente a COVID-19

Recomendaciones para sentarte a la mesa esta Navidad

Recomendaciones para sentarte a la mesa esta Navidad

Nos viene a la memoria que hace justo dos años, y en este mismo espacio de nuestro blog donde pretendemos aportarte información y consejos, tratamos el tema de cómo evitar las digestiones pesadas en Navidad.

Quién iba a decirnos que este año nuestras recomendaciones para sentarnos a la mesa durante las celebraciones navideñas tendrían que ir dirigidas a evitar el contagio de un virus que ha marcado este año 2020 en el aspecto sanitario, económico, social, laboral, emocional, y que condicionará también nuestras tradiciones en estas fiestas que se acercan.

Las fiestas de Navidad tienen un carácter muy familiar, son fechas señaladas del calendario en que nos encontramos con la familia y los amigos alrededor de una mesa para celebrar las fiestas, compartir comidas, dar la bienvenida al año nuevo… Pero este año tenemos que priorizar la prevención y la seguridad. El riesgo de contagio aumenta en espacios cerrados, y más aún durante las comidas por la proximidad y por el hecho de no llevar mascarilla.

Estas fiestas comportan más peligro del habitual, por lo que se espera que aumenten los contagios por COVD-19. Pero hay opciones para minimizar el riego de contagio. Es obvio que cuanto más te distancies del escenario más seguro (quedarte en casa con tu burbuja de convivencia), más medidas habrás de tomar para minimizar el peligro; y aún así, el riesgo nunca será cero. La mascarilla, la distancia, la higiene, la ventilación y evitar encontrarnos con personas que no son de contacto habitual, tanto familiares como amigos, son nuestros escudos protectores. Te ofrecemos esta serie de recomendaciones y consejos para conseguir una Navidad más segura.

Medidas para frenar la transmisión y el contagio en las celebraciones navideñas

Si has decidido celebrar la Navidad, la mejor protección frente a la COVID-19 es sumar todas o la mayor cantidad de opciones a tu alcance para evitar el contagio. Aquí tienes pequeños gestos a la hora de sentarse a la mesa que reducirán el riesgo de contagio en las reuniones navideñas:

  • Evita la interacción física con personas de contacto no habitual, como familiares o amigos que vivan lejos o aquellos con los que no tienes contacto desde hace meses
  • Las comidas se harán prioritariamente con la burbuja de convivencia, y si se amplía, sólo con personas cercanas y de contacto habitual, nunca con personas que no hemos visto desde hace tiempo
  • Cuantas menos personas, mejor. Cada uno de los comensales puede multiplicar muchas cadenas de contagios inesperadas por sus relaciones laborales o sociales. El riesgo se multiplica de forma notable con cada encuentro y con cada invitado
  • Si decides celebrarlo con más gente ajena a tu burbuja habitual, siempre puedes elegir un paseo por el parque o un café en una terraza como alternativa a la tradicional comida navideña. El riesgo en estos escenarios es mínimo tomando las precauciones adecuadas y evitamos exponer a muchos otros. Permanecer en exteriores siempre es la mejor opción. Recuerda que está prohibido consumir alimentos o bebidas en los encuentros en espacios públicos
  • Evita las interacciones sociales los días previos a las celebraciones. Ya llegamos tarde con esta recomendación para Nochebuena pero tenlo presente si vas a reunirte en Nochevieja. Se recomienda que haya una preparación de los encuentros extremando las medidas preventivas los 7 días anteriores al encuentro. Esto implica que todos los integrantes de la burbuja de Navidad minimicen las interacciones fuera de la respectiva burbuja de convivencia. Es especialmente importante en caso de prever encuentros con personas de grupos de riesgo o especialmente vulnerables, como las personas mayores o con enfermedades crónicas
  • Hacerte un test justo antes del encuentro y dar negativo no garantiza la desaparición del riesgo
  • Al llegar al lugar de celebración, gel hidroalcohólico para todos los invitados como recibimiento y nada de besos o abrazos
  • Cuanto más tiempo lleves la mascarilla puesta, mas protegidos estarás tú y los demás de los aerosoles en suspensión
  • Al sentarse en la mesa, mejor en zigzag sin nadie enfrente o distribuir los lugares a ocupar por los comensales según sean o no convivientes (por ejemplo, disponer tantas mesas como grupos de convivencia se reúnan)
  • En encuentros en espacios cerrados es necesario garantizar una buena ventilación de los espacios compartidos, también en los domicilios durante el encuentro (mantener abiertas las ventanas), y ventilar antes y después de utilizar los espacios.
  • Evita que haya mucha gente en espacios pequeños cerrados (como la cocina).
  • Al compartir alimentos y bebida, se corre el riesgo de transmitir la enfermedad: Ni ensaladas, ni snacks, ni salsas ni otros acompañamientos en el centro de la mesa que puedan convertirse en vector de contagios
  • No poner música para evitar hablar alto
  • Mejor que solo sirva la comida y la bebida siempre la misma persona, y que los cubiertos que se utilicen para ello sean solo para esa función
  • Nada de chocar las copas y cuidado con no confundir vasos. Este año los brindis al aire y las copas y vasos marcados para no confundirlos.
  • Nada de mascarillas encima de la mesa. Dispón sobres de papel con su nombre para cada invitado
  • Mejor no alargar la sobremesa y dejar la euforia de la celebración para otra Navidad. Este año es importante no hablar alto, no soplar los matasuegras, no cantar villancicos, no reír a carcajadas. Todas estas acciones, por insignificantes que puedan parecer, provocan un aumento de las partículas y aerosoles en suspensión
  • Recuerda que el alcohol desinhibe y su exceso puede llevar a la relajación respecto a todas estas medidas esenciales. No tengas reparo en hacer ver a todos los invitados la importancia de mantenerlas o de dar por terminada la celebración cuando esto ocurra.
  • Las personas con síntomas, diagnosticadas o contactos de positivos de COVID-19 no pueden asistir a encuentros o reuniones y deben permanecer en su domicilio cumpliendo las medidas de aislamiento.

Conclusión

Hay muchas circunstancias personales que pueden llevar a celebrar esta Navidad y no seremos nosotros quienes las juzguemos. Pero nuestra recomendación es que te proveas de todas estas herramientas que te hemos comentado para manejarte en terreno peligroso.

La Navidad no es solo un día y esto es un riesgo añadido. Es una temporada muy larga en la que además tendemos a vernos con personas que no forman parte de nuestro día a día, por lo que debemos permanecer alerta y planificarla con antelación, incluyendo aislamientos previos y posibles cuarentenas posteriores.

Recuerda siempre tres claves por encima del resto: mascarilla, ventilación y cuantos menos mejor. Esta Navidad, ¡menos es más!

¡Todo el equipo de la farmacia te desea Feliz Navidad y un gran año 2021!

¿Tu piel se resiente por el uso continuado de la mascarilla?

¿Tu piel se resiente por el uso continuado de la mascarilla?

Las mascarillas se han convertido en un elemento más de nuestro día a día. Protegen nuestra salud y la de las personas de nuestro entorno, pero el contacto continuado de la mascarilla con la piel puede causar alteraciones.

El uso prolongado de las mascarillas puede provocar sequedad en la piel, heridas o rozaduras, eccema de contacto o empeoramiento de patologías ya existentes. La oclusión produce un ambiente húmedo debido al agua del aire exhalado, lo que provoca una alteración en la barrera de la piel que da lugar a sequedad y descamación o a la exacerbación de otras patologías cutáneas ya existentes, como acné, rosácea, o dermatitis seborreica.

De hecho, han aumentado las consultas en la farmacia por alteraciones cutáneas en el rostro provocadas por las mascarillas. Para evitarlo es importante tener un cuidado especial. Aspectos fundamentales son la limpieza facial, la posterior tonificación y con la piel limpia y tonificada incluir activos hidratantes y antioxidantes. Recuerda que aunque uses mascarilla debes protegerte del sol, ya que la zona que queda al descubierto es el contorno de los ojos, donde los signos del envejecimiento se hacen más visibles.

¿Quieres saber cómo puedes cuidar tu piel cuando utilices mascarilla? Te damos estos consejos:

Limpia el rostro con más frecuencia

La limpieza es un gesto fundamental en la rutina de cuidado diario de la piel, y cobra aún más importancia ahora que con el uso de la mascarilla se puede producir más humedad y sudoración en la zona.

Cuando te quites la mascarilla, lávate las manos y el rostro. Utiliza un limpiador suave que no deje la piel tirante, como un agua micelar, ideal para todo tipo de pieles, que además de limpiar, desmaquilla, tonifica e hidrata.

Además, se ha demostrado que las mascarillas pueden aumentar la producción de sebo y producir brotes de acné. Si tienes la piel con tendencia grasa habrás de utilizar un limpiador adecuado para tu tipo de piel.

Por la mañana y por la noche, limpiar tu rostro representa una etapa esencial para eliminar las impurezas y mantener una piel sana de forma duradera. BIODERMA te ofrece unos productos desmaquillantes y de limpieza suaves adaptados a las necesidades específicas de cada tipo de piel.

Mantén tu piel hidratada

Otro gesto fundamental en tu rutina de belleza ha de ser una buena hidratación, adaptada a tu tipo de piel, pero ahora este paso es aún más importante. Si te lavas el rostro con más frecuencia, necesitarás potenciar también el aporte de hidratación. Mantendrás así en buen estado la barrera protectora de la piel, esencial para hacer frente a los efectos de factores medioambientales (frío, aire, viento, polución) sobre la piel. Sigue utilizando tu crema hidratante habitual a diario, según tu ritual de belleza e incluye un serum o algún refuerzo como mascarillas hidratantes semanalmente.

No nos puede parecer más apropiada para esta necesidad la bruma hidratante facial exprés de Nuxe, crema hidratante en spray que procura 24 h de eficacia hidratante en un gesto exprés.

Si tienes la piel mixta o grasa, el riesgo de que tu acné se reactive aumenta. En estos casos, recomendamos emplear una crema hidratante seborreguladora y calmante.

Además, debido al uso continuado de la mascarilla, pueden aparecer irritaciones o molestias por el roce o la fricción que ejerce en las zonas de mayor presión. En estas zonas puedes emplear un poco de vaselina o un pequeño apósito que hagan de efecto barrera eviten la presión y la fricción.

Antes de poner la mascarilla, puedes aplicar un bálsamo protector de textura untuosa que forme una película sobre la piel y proteja del roce de la mascarilla, como Aquaphor, con pantenol y bisabolol, dos de los ingredientes calmantes más efectivos si tu piel es reactiva. Los productos a base de agua termal en spray son una buena opción para calmar e hidratar la piel en cualquier momento del día. Unas pulverizaciones bastarán para devolver a tu piel un estado de relativa normalidad hasta que puedas limpiarla e hidratarla correctamente.

Y para regenerar la piel cómodamente mientras duermes, nada mejor que CICA bálsamo reparador de noche de Your Good Skin. Su ingrediente estrella es la centella asiática, conocida desde la antigüedad por sus propiedades cicatrizantes, hidratantes y antioxidantes.

Utiliza un protector solar

El hecho de llevar mascarilla no significa que estés protegido frente a la radiación solar. No está claro cuánta radiación UV llega a la piel a través de las mascarillas, y además dependerá del tipo que utilices. Aplicar un protector solar como Fusion Water Urban o Fusion Water de Isdin, sigue siendo importante, incluso debajo de la mascarilla. Aplícalo a diario antes de salir de casa durante todo el año. La protección solar sigue siendo uno de los aspectos más importantes en la lucha frente al envejecimiento prematuro de la piel.

Puedes utilizar un formato en brocha como UV Mineral Brush, de Isdin, ideal para reaplicar la protección solar a lo largo del día y que puedes llevar contigo allá donde vayas.

Evita usar demasiado maquillaje

Algunos maquillajes pueden obstruir los poros y aumentar la irritación que puede causar la mascarilla. Estos cosméticos faciales suponen una barrera más a la traspiración de la piel, lo que, combinado a la oclusión provocada por la mascarilla, puede desembocar en alteraciones cutáneas, como xerosis, eritema, eccema seborreico, acné, rosácea o empeoramiento de patologías ya existentes.

Utiliza en su lugar protectores solares o hidratantes con color, como Fusion Water Color de Isdin (ultraligero, de rápida absorción y efecto buena cara).

En caso de usar maquillaje, la limpieza de este será esencial en el cuidado facial, preferentemente limpiadores suaves y sin fragancias.

Conclusión

Recuerda limpiar e hidratar la piel antes y después de usar la mascarilla. Es muy importante mantener la piel bien hidratada, por lo que necesitarás reaplicar la hidratación a lo largo del día, cuando te quites la mascarilla y por la noche en casa. La mascarilla no es excusa para no proteger tu piel del sol.

Puesto que usamos la mascarilla durante muchas horas, recuerda cambiarla según las indicaciones de cada fabricante, no solo porque pueda perder su efectividad de protección frente al virus, sino para evitar que la humedad se condense en ella y favorezca la aparición de alteraciones cutáneas.

Acude al dermatólogo ante la presencia de nuevas lesiones o exacerbación de las mismas, y recuerda que en la farmacia te ayudamos a minimizar los efectos sobre tu piel del uso continuado de mascarillas recomendándote el tratamiento más adecuado a tu tipo de piel, ¡consúltanos!

¿Sigues las pautas correctas respecto a tu medicación?

¿Sigues las pautas correctas respecto a tu medicación?

Los medicamentos siguen siendo una de las herramientas terapéuticas más utilizadas en la actualidad. Su uso adecuado aporta enormes beneficios en cuanto al tratamiento o a la prevención de enfermedades, mejorando el estado de salud de las personas enfermas, o modificando estados fisiológicos que contribuyen a una mejora de la calidad de vida de los pacientes.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el uso adecuado de los medicamentos implica que el paciente reciba cada medicamento para la indicación específica, en la dosis correcta, durante el tiempo establecido y al menor coste posible para él y para la sociedad. Es decir, usar  correctamente un medicamento para lograr su fin: curar y reparar la salud de las personas. No obstante, también debemos hacer un uso racional de los fármacos para evitar consecuencias negativas, como efectos secundarios, interacciones no deseadas o pérdida de eficacia, además de para frenar un coste personal, social y sanitario innecesario.

Según datos de la propia OMS, alrededor del 50% de los pacientes toman los medicamentos de forma incorrecta. ¿Crees que puede ser tu caso? Aquí tienes información que esperamos que te sea útil para subsanarlo.

Automedicación

Los pacientes están cada vez más y mejor informados, lo que influye en las decisiones personales que toman en torno a su salud. Es lo que se conoce como empoderamiento del paciente.

Se dice que una persona se automedica cuando toma un medicamento por decisión propia, sin la intervención de un profesional sanitario, con el fin de aliviar un síntoma o curar una enfermedad. A pesar de lo extendida que está esta práctica, la automedicación no está exenta de riesgos, relacionados con efectos secundarios, reacciones adversas, o pérdida de eficacia de un medicamento (como puede ser por ejemplo la generación de resistencias a los antibióticos). Por eso, ante la aparición de cualquier síntoma, antes de automedicarse se debe consultar siempre al médico o al farmacéutico, que establecerán el tratamiento y las recomendaciones higiénico-dietéticas más adecuadas a cada caso.

Errores más comunes en el uso de medicamentos

La prescripción de un medicamento viene dada por el médico, y su dispensación por el farmacéutico, pero en última instancia corresponde al paciente responsabilizarse de cumplir el tratamiento y las indicaciones dadas por estos dos profesionales sanitarios, asumiendo las directrices recomendadas no solo respecto al propio tratamiento farmacológico sino también respecto al estilo de vida.

En este sentido, los fallos más habituales a la hora de la toma de la medicación suelen ser:

  • No seguir el horario prescrito para cada dosis. Esto es importantísimo, porque las pautas de dosificación se establecen para garantizar que el tratamiento tenga su eficacia.
  • No completar la duración del tratamiento. Esto es especialmente importante en el uso de los antibióticos para no generar resistencias.
  • Olvidar alguna dosis, lo que puede significar una pérdida total de su eficacia
  • Descuidar la medicación durante los viajes o las vacaciones, debido a la relajación de otras rutinas.
  • No dar al médico una información completa sobre los síntomas o la medicación habitual, que puede dar lugar a graves intoxicaciones o interacciones medicamentosas.
  • Seguir las recomendaciones sobre fármacos de otras personas en base a sus resultados individuales para unos síntomas similares. No existen enfermedades sino enfermos, es decir, tratamientos y pautas adaptados a cada paciente según sus características.

Además, algunos factores que favorecen el incumplimiento terapéutico son la falta de educación sanitaria sobre la enfermedad padecida; la complejidad del tratamiento prescrito; la mala relación profesional sanitario-paciente; las reacciones adversas; y la falta de apoyo familiar, social y sanitario. Los pacientes ancianos constituyen un grupo especialmente susceptible a una peor adherencia terapéutica.

Consejos para usar correctamente los medicamentos

Existen algunas recomendaciones generales que pueden ayudarte a la hora de realizar un consumo responsable y adecuado de tu medicación:

  • Participa activamente en todo lo que tenga que ver con tu tratamiento. Consulta tus dudas con el médico o farmacéutico para entender el tratamiento establecido, incluyendo los cambios en tu alimentación, ejercicio y otros hábitos.
  • Sigue siempre las indicaciones del médico y las pautas en cuanto a dosis y duración del tratamiento y nunca lo suspendas sin un motivo justificado. Lo mejor es que el profesional, además de darte información de forma oral, te lo refleje también por escrito.
  • Adquiere siempre tu medicación en la farmacia y confía en el farmacéutico. La farmacia es el único lugar autorizado en España para dispensar medicamentos. La compra de medicamentos en otros establecimientos o en Internet no garantiza su seguridad y eficacia. El asesoramiento y el consejo del farmacéutico es fundamental para un uso correcto de medicamentos o para resolver dudas al respecto.
  • Lee detenidamente el prospecto para conocer tu medicamento y presta especial atención a la fecha de caducidad. Desecha los medicamentos que hayan sobrepasado su fecha de vencimiento.
  • Guarda el medicamento siempre en su envase original y conserva también su prospecto, para poder consultar en todo momento la posología u otra información importante.
  • Presta atención a las indicaciones de uso: si las formas sólidas deben ingerirse enteras, sin triturar o partir; con o sin alimentos; de pie o sentados… En cuanto a los fármacos líquidos, usa siempre los dosificadores que vienen en el envase.
  • Ojo con los efectos secundarios. Presta especial atención a este apartado si vas a conducir o si tu actividad laboral tiene que ver con el manejo de maquinaria. Algunos medicamentos pueden producir somnolencia, reducción de los reflejos, aturdimiento y confusión.
  • Tener clara la pauta de medicación puede resultar complicado, sobre todo en pacientes crónicos polimedicados. Si eres propenso a los despistes y a los olvidos respecto a tu medicación, puede resultarte útil diseñar un horario, asociar la toma con una tarea cotidiana, o programar una alarma en el móvil para recordarte cada toma. Recuerda que en la farmacia te ofrecemos el servicio de ordenar tu medicación en un sistema personalizado de dosificación (SPD), con el que recibirás un blister con tu medicación ordenada por tomas. Tomarás así la medicación que debes en cada momento y sin ningún tipo de error, que podría conllevar un peligro para la salud.

Otras consideraciones

¿Qué hago en caso de OLVIDAR una toma?

Consulta con el médico o farmacéutico ya que la solución es diferente según el medicamento y la enfermedad de que se trate.

Efectos secundarios y/o intoxicaciones

La mayoría de los efectos secundarios se presentan durante los primeros días de tratamiento y después desaparecen.

Informa en todo momento al médico o al farmacéutico sobre este aspecto, y ellos valorarán la importancia del caso y te aconsejarán qué hacer en cada circunstancia.

El horario de la medicación y las comidas

Para una adecuada eficacia del tratamiento es fundamental tener en cuenta el horario de la toma del medicamento y el horario de la comida.

Para algunos fármacos está establecido que sea «fuera de las comidas», es decir, con el estómago vacío (una hora antes o dos horas después de comer), para garantizar que los alimentos no interfieran la absorción del medicamento, ya que entonces no harían tanto efecto.

Otras veces será necesario hacerlo «durante la comida», o «inmediatamente después de comer», para evitar molestias en el estómago.

Por otro lado, algunos alimentos pueden interferir en la acción de los medicamentos. Es el caso por ejemplo de la leche y el queso con algunos antibióticos como las tetraciclinas, que pueden hacer que pierdan su efecto.

Medicamentos y alcohol

Hay ciertos medicamentos que tienen interacciones con algunos alimentos y bebidas, como el alcohol, que puede hacer aumentar o disminuir la acción de algunos medicamentos. Lee detenidamente el prospecto para informarte. Es especialmente recomendable no tomar bebidas alcohólicas juntamente con medicamentos que puedan reducir la atención y los reflejos (como tranquilizantes, medicamentos contra el mareo, la alergia, algunos del resfriado, etc.) porque se potencian los efectos de ambas sustancias.

Y después de tomar el medicamento, ¿qué?

Cierra correctamente el frasco para evitar una posible contaminación y conserva el medicamento en el envase original, con la finalidad de poder identificarlo en todo momento. Protégelo del calor, la humedad y la luz directa en lugar fresco y seco.

No guardes restos de medicamentos después de un tratamiento. Aparte de engrosar innecesariamente el botiquín de casa, existe el peligro de que, pasado un tiempo, olvidemos para qué utilizábamos aquel medicamento o lo confundamos con otro. En las farmacias tienes disponibles unos contenedores especiales para depositar todos aquellos medicamentos caducados o que ya no se utilizan y darles el tratamiento medioambiental adecuado. Nunca los tires a la basura.

No dejes los medicamentos al alcance de los niños.

Consúltanos en la farmacia cualquier duda respecto a tu medicación. Con diálogo, nos será mucho más fácil darte un buen consejo, lo que repercutirá en la efectividad de tu tratamiento. Nuestra experiencia demuestra que una buena relación farmacéutico-paciente es fundamental para conseguir la adherencia terapéutica. ¡Estamos para ayudarte!

Fuentes: Cinfa, InfoSalud, COFB

Mantén el cabello sano en verano

Mantén el cabello sano en verano

No solo la piel se ve afectada por las largas exposiciones al sol durante el verano. Si no lo protegemos y tratamos adecuadamente, el cabello también puede sufrir los efectos nocivos del sol y de otros agentes estivales (el cloro de la piscina, la sal del mar o el viento). La radiación ultravioleta puede provocar la degradación de la queratina apareciendo sequedad, fragilidad y las temidas puntas abiertas. La melanina también quedará alterada provocando una distorsión en la tonalidad de nuestro pelo, especialmente si está teñido.

Si quieres seguir mantener el pelo sano en verano y seguir luciendo una melena sana, brillante y bonita, tan solo deberás protegerlo de los rayos UVA/UVB y ofrecerle una hidratación extra, además de seguir estos sencillos consejos:

Consejos para cuidar de tu cabello en verano

  • Usa un champú hidratante. Cambia tu champú habitual por uno más hidratante para los meses de verano, ya que el cloro o la sal del mar tienden a deshidratar el cabello. Como extra, puedes aplicar una mascarilla hidratante antes de ir a la playa y dejarla actuar durante todo el día.

Un cabello bien hidratado estará mejor preparado frente a las agresiones externas. Aplica una mascarilla hidratante una o dos veces por semana. Y como la hidratación comienza desde dentro, no debes olvidar beber al menos dos litros de agua al día y seguir una dieta equilibrada.

  • Peinados de verano. Las rayas muy marcadas, especialmente si tu cabello es fino, pueden hacer que se queme el cuero cabelludo al quedar esa línea de la cabeza desprotegida ante el sol. Para evitarlo, te recomendamos peinar tu cabello hacia atrás durante el verano.  

Si vas a recoger tu cabello para que no te dé calor elije coleteros, horquillas o diademas que sean de tela o plástico, ya que con estos materiales lograrás un recogido perfecto sin quebrar el cabello.

  • No olvides el protector solar capilar. De la misma manera que te aplicas crema con protección para cuidar la piel, debes hacerlo también en el pelo. Existen protectores solares específicos para el cabello y son unos grandes aliados para mantener el cabello bien hidratado, protegerlo de los cambios de temperatura y evitar los daños de las radiaciones solares durante la época estival. Además de protegerlo, hidratan, facilitan el desenredado, nutren, aportan brillo y protegen el color… En la farmacia puedes encontrar protectores solares para el cabello para aplicarte antes de exponerte al sol.
  • Moja tu cabello antes de bañarte en la piscina o la playa. El cabello es poroso por lo que incorpora con facilidad el agua del mar y de la piscina absorbiendo con él sus componentes dañinos (la sal y el cloro). Si lo mojas antes de meterte en el agua, la cantidad de componentes dañinos que penetrará en tu cabello será menor.

Si usas espuma, laca o gomina, antes de ir a la piscina o a la playa lávate el pelo para eliminar estos productos. De lo contrario, tu cabello acabará más dañado.

  • Tras bañarte en la piscina o playa, aclara el pelo para eliminar los restos de cloro o de sal. Y cuando llegues a casa lava tu cabello con un champú que actúe hidratándolo y reparándolo para eliminar todos los residuos, desde los filtros UV hasta el cloro, la sal y la arena. Tómate tu tiempo y aclara bien tu melena hasta que no quede ni rastro de los productos que hayas aplicado para su limpieza y protección, y hazlo con agua fría, ya que es muy beneficiosa para el pelo y el cuero cabelludo: mejora la circulación sanguínea, ayuda a eliminar los residuos del día, y aporta un extra de brillo.
  • Lava tu cabello siempre que lo necesites. Durante el verano sudamos más, y es probable que tengas la necesidad de lavar tu cabello más a menudo que durante el resto del año. No dejes de hacerlo por miedo a dañar tu cabello, ya el cabello no se daña por lavarlo sino por hacerlo con productos que no son adecuados
  • Evita el secador. En verano, el pelo no tarda en secarse al aire libre; así que es importante aprovechar y evitar el secador y la plancha siempre que sea posible. Así, le daremos un respiro a nuestro cabello.
  • Corta las puntas Es importante preparar el cabello para el verano y también repararlo a la vuelta de las vacaciones. Por eso, sanear los extremos y combatir la sequedad con un corte antes de las vacaciones es importante.
  • Al final del verano visita a tu peluquero y deja que corte por lo sano. De este modo, sanearás tu melena eliminando las puntas abiertas que hayan aparecido durante el verano
  • Mejor tapado. No olvides usar sombreros, pamelas, gorras, diademas… serán tus grandes aliados. Cualquier protección será buena. Cubrir el cabello durante algunos momentos de la jornada, aliviará su daño.
  • Apuesta por una dieta equilibrada y variada. Una dieta saludable es clave para tener un pelo fuerte y sano.

Toma nota de todos estos consejos para cuidar tu cabello en verano. Para un mejor asesoramiento, o para ayudarte a encontrar los productos capilares que mejor se adapten a tus necesidades, ¡no lo dudes y consúltanos!

Normalidad también en la piel y el cabello

Normalidad también en la piel y el cabello

El confinamiento nos ha sometido a una reclusión que ha tenido consecuencias en nuestras rutinas alimentarias, laborales, deportivas, etc, y que nos ha cargado de estrés por la incertidumbre que todos hemos padecido. Es innegable que el estado de nuestra piel y de nuestro cabello se ha visto afectado por todos estos factores, y es hora de devolverle la normalidad instaurando rutinas cosméticas y añadiendo algunos extras.

Cuidado del rostro

La falta de ventilación y de radiación solar, una alimentación que no siempre ha sido la más adecuada, y el estrés añadido causado por unas  circunstancias tan atípicas, han hecho mella en el estado de la piel del rostro, que ha podido manifestar brotes de acné, empeoramiento de patologías cutáneas ya existentes (eccemas, psoriasis, dermatitis seborreica, rosácea, atopía), aparición de nuevas arrugas y manchas, disminución de la luminosidad y aumento de las bolsas y ojeras.

¿Notas que usando los tratamientos habituales no consigues devolverle el aspecto en el que te sientes reconocid@? Es hora entonces de extremar su cuidado introduciendo alguna nueva rutina cosmética. Además, el uso obligatorio de mascarillas no hace sino empeorar su estado. Aspectos fundamentales son la limpieza facial, la posterior tonificación y con la piel limpia y tonificada incluir activos hidratantes y antioxidantes. No debe faltar la protección solar en una piel que no ha podido someterse gradualmente al incremento de la intensidad de la radiación como ocurre cada año desde el inicio de la primavera, sino que lo ha hecho de golpe. Recuerda que aunque uses mascarilla debes protegerte del sol, ya que la zona que queda al descubierto es el contorno de los ojos, donde los signos del envejecimiento se hacen más visibles.

Si ya tienes una rutina básica, la recomendación es que añadas un paso más, como un serum o contorno de ojos, mascarillas para un tratamiento intensivo, exfoliantes para que penetren mejor los activos de los tratamientos… y no olvides la rutina de noche. También puedes añadir un tratamiento intensivo como multimasking adaptada a las necesidades de cada zona del rostro o aceites esenciales. ¡Atrévete a experimentar!

Cuidado del cabello

El cabello ha sido otro de los castigados durante el confinamiento, especialmente por la imposibilidad de visitar las peluquerías, lo que ha impedido su saneamiento y cuidado. Quien más quién quien menos ha cogido las tijeras o ha recurrido a tratamientos caseros no con mucha maestría y ha perjudicado su estado. Puedes notarlo más graso, más seco, más dañado e incluso más quebradizo.

Habrás de prestar aún más cuidado para devolverle la normalidad al cabello si sufres alguna patología como cuero cabelludo sensible, caspa seca o grasa, dermatitis seborreica o caída del cabello.

Usa productos que limpien con suavidad no solo el cabello sino también el cuero cabelludo. Si se ha intensificado su caída puedes optar por combinar los cuidados tópicos con complementos alimenticios que contengan cistina, biotina, vitaminas del grupo B, hierro y zinc.

Recuerda que el cabello y el cuero cabelludo también necesitan protección solar específica. Usa protectores solares para el pelo y mascarillas para cerrar las puntas, aportarle más brillo o que el tinte dure más tiempo, y termoprotectores del cabello antes del uso de planchas y secadores.

Cuidado corporal

La piel corporal se ha expuesto muy poco a factores externos durante estos días de encierro, por lo que debe estar convenientemente protegida para enfrentarse a agentes como el sol. La disminución de la actividad física y el exceso de horas sedentarias frente a las pantallas han hecho que las piernas hayan sufrido consecuencias como aparición de varices, piernas cansadas o piel de naranja. Usa cremas efecto frio que mejoren la circulación de las piernas (cremas con mentol, ruscus, gingko biloba).

Cuando reanudes la actividad física, usa cremas reductoras y reafirmantes para que la piel no pierda elasticidad, y si has perdido peso o lo tienes previsto, usa cremas reafirmantes y antiestrías (con centella asiática, vitamina A, rosa mosqueta, ácido hialurónico, AHA…) Previamente puedes usar una exfoliante corporal para que los activos penetren mejor en la piel.

Si el confinamiento ha agravado la celulitis, usa cremas con activos quemagrasas y drenantes (centella asiática, ruscogenina, carnitina, malva, cafeína, ruscus, gingko biloba, y fucus).

No te olvides del empleo de los fotoprotectores adaptados a cada tipo de piel incluso solo para salir de casa, y lleva a cabo una hidratación intensa de toda la piel corporal. ¡Puedes usar ahora las presentaciones refrescantes!

Cuidado de las manos

Mención especial merecen las manos, ahora permanentemente agredidas con el continuo lavado de manos y el uso de geles hidroalcohólicos y guantes, que debilitan su manto hidrolipídico y su capacidad de autorreparación. Como consecuencia las manos están secas, rasposas, y aparece enrojecimiento y sensación de ardor, picor o escozor, y en algunos casos severos hasta descamación y grietas e incluso ampollas.

Utiliza jabones suaves con activos antisépticos, de ph neutro o Syndet. Hidrata la piel de las manos después de cada lavado con hidratantes que contengan aceites de oliva, girasol, manteca de karité y/o glicerina, y si las notas extremadamente secas, emplea cremas que contengan activos calmantes y que alivien el picor, como alantoína, aloe vera o caléndula.

En la farmacia disponemos de todos los tratamientos descritos y los personalizaremos a tus necesidades y tipo de piel. Consúltanos cúal es el problema cosmético que has visto agravado tras el confinamiento y te lo resolveremos con los productos de los laboratorios dermofarmacéuticos de nuestra confianza.

Todos los tratamientos faciales, corporales y capilares descritos se pueden potenciar con los correspondientes complementos alimenticios, teniendo en cuenta que se han de utilizar en el contexto de una dieta variada y equilibrada y de un estilo de vida saludable, y sin superar las dosis diarias recomendadas.

¡Te esperamos!

Higiene Bucodental en la época COVID-19

Higiene Bucodental en la época COVID-19

Ante la situación global en la que nos encontramos por la pandemia de COVID-19, es importante protegernos manteniendo unas medidas preventivas de higiene diaria que ya conoces. Entre ellas se recomienda reforzar las medidas de higiene bucodental.

Son muchas las enfermedades de las vías respiratorias (como los resfriados, gripe, etc.) que se propagan de persona a persona a través de las gotas que salen despedidas cuando una persona infectada tose, estornuda o exhala. Este mismo método de contagio es el que se ha descrito para la COVID-19. Ante esta situación, sabemos que es importante extremar las medidas higiénicas, entre ellas las de higiene bucal para reducir el riesgo de contagio y/o reinfección.

Existen estudios realizados en laboratorio (no en humanos por el momento) que muestran que el coronavirus SARS-CoV-2 es capaz de infectarnos cuando se une de manera específica a unos receptores denominados ACE2, presentes en algunas células de nuestro cuerpo.

Estos receptores, se encuentran en gran medida en células del sistema respiratorio. Pero un estudio muy reciente ha mostrado que estos receptores también se encuentran en las células de la mucosa epitelial oral en una cantidad considerable, sobre todo en la lengua. Es decir, la boca puede ser considerada tanto una puerta de entrada del virus al cuerpo, como una zona donde el virus puede multiplicarse. También se ha estudiado que existe una replicación muy activa del virus en las vías aéreas superiores, especialmente en la faringe durante la primera semana tras la infección . De ahí, que se considere una zona de alto riesgo para el desarrollo de la enfermedad por coronavirus (COVID-19). Por ello, es fundamental mantener una buena salud bucal, ahora más que nunca.

Medidas higiénicas preventivas a nivel oral.

Por todo lo expuesto se deben extremar las medidas higiénicas preventivas a nivel oral y reforzar la higiene bucodental:

Presta atención a tu cepillo. El cepillo de dientes es la ayuda de higiene bucal más común para prevenir las enfermedades dentales y mejorar la salud bucal. Los cepillos de dientes pueden contaminarse con los microorganismos presentes en la cavidad bucal y los filamentos de los cepillos dentales constituyen un medio ideal para el crecimiento de patógenos, especialmente cuando el ambiente es húmedo y poco aireado. Sigue estas recomendaciones para evitar su contaminación:

  • Después del cepillado, aclara bien el cepillo y elimina el exceso de agua
  • Utiliza siempre cepillos con capuchón con aireación que proteja el cabezal y sus filamentos y que minimice un ambiente húmedo
  • Guarda el cepillo dental en posición vertical para facilitar su secado e impedir su contaminación
  • Evita el contacto entre cepillos para disminuir una contaminación cruzada
  • Cambia el cepillo dental o cabezal en caso de cepillos eléctricos, después de un proceso infeccioso para evitar el contagio o recaída.

Usa pastas dentífricas y colutorios que contengan Cloruro de Cetilpiridinio (CPC), que ha demostrado en distintos estudios tener un efecto preventivo sobre la infección por virus similares al coronavirus y una elevada capacidad de inactivación de estos virus. En este sentido, se recomienda el uso de pastas dentífricas y colutorios de uso diario que contengan antisépticos. Es importante tener en cuenta que los antisépticos no tratan ni previenen la enfermedad, pero reducen los patógenos de la cavidad bucal.

Usa un limpiador lingual. Debido a la mayor densidad de receptores ACE2 en la lengua, es fundamental la higiene mecánica de la lengua mediante un limpiador lingual para la eliminación del cubrimiento lingual contenedor de bacterias, virus y células epiteliales descamadas.

Recuerda no llevarte la mano a la boca. Las manos están en contacto permanente con todo tipo de superficies potencialmente contaminadas, y la boca, la nariz y los ojos son vías de introducción de bacterias y virus en el cuerpo. Por tanto, evita el hábito de llevarte las manos a la boca y lavátelas constatemente.

En la farmacia disponemos de diferentes cepillos dentales con filamentos de alta calidad y capuchón adecuado, tanto manuales como eléctricos, adaptados a la necesidad de cada persona, así como de pastas y colutorios cuyas formulaciones incluyen antisépticos que ayudan a controlar los microorganismos de la cavidad bucal.

Mantener una higiene bucal adecuada te previene además de otras complicaciones como la caries y de tener que desplazarte a centros sanitarios en un momento en que deberíamos evitar las salidas a lo mínimo imprescindible.

*Fuentes: Dentaid

Nota: Información actualizada a 7 de Mayo de 2020

La Cruz de la Farmacia no se apaga

La Cruz de la Farmacia no se apaga

Vivimos en una situación de incertidumbre por la pandemia originada por el nuevo coronavirus. Todos somos conscientes de la situación que estamos atravesando, y de que hoy por hoy la principal preocupación es la protección de la salud y disminuir al máximo cualquier posibilidad de contagiarnos y de contagiar a los demás. Permanecer en casa y limitar las salidas a lo estrictamente necesario son medidas necesarias para tratar de limitar lo máximo posible la circulación de personas y así aplanar la curva de contagios para que nuestros centros sanitarios recuperen la calma cuanto antes.

La farmacia permanece dentro de los servicios esenciales considerados necesarios para el mantenimiento de las funciones sociales básicas como lo es la salud, pero solo debes acudir a ella cuando sea estrictamente necesario. Los farmacéuticos permanecemos en nuestros lugares de trabajo para garantizar la asistencia a todas las personas que así lo necesiten.

En la farmacia nos organizamos de la forma más eficiente posible para asegurar tu tranquilidad y tu seguridad, afrontando probablemente los días más difíciles de nuestro ejercicio profesional con todo el ánimo, y ayudados y motivados por el apoyo que estamos recibiendo de todos vosotros. Nos hacéis sentir mas fuertes y valientes y refuerza nuestra convicción de que cuanto más unidos estemos antes saldremos de ésta.

Queremos dar las gracias a mayoristas, distribuidores, repartidores, personal de la limpieza y en especial a la gran profesionalidad del equipo de la farmacia que nos permiten seguir al pie del cañón como primera línea de atención a la población.

Nuestra misión es garantizar el acceso a los medicamentos para lo cual nos hemos vistos obligados a seguir las recomendaciones establecidas por la Administración sanitaria y a cumplir estrictamente el protocolo de actuación del Consejo General de Colegios Farmacéuticos y extremar las medidas de precaución en relación a las personas que acuden a la farmacia, para evitar el contagio. Te agradecemos tu comprensión al cumplir con todas estas medidas, lo que hace que nos sintamos mucho más protegidos y cuidados. Trabajar en estas condiciones es necesario para volver a disfrutar pronto de vuestra proximidad. Gracias por hacer el esfuerzo de venir a la farmacia solo cuando es imprescindible.

Hemos reforzado canales de atención alternativos, como la atención telefónica y el correo electrónico, y durante las últimas semanas hemos aprovechado nuestras redes sociales para la difusión de publicaciones sobre cuestiones relacionadas con el coronavirus y las medidas que se van adoptando, donde damos respuesta a algunas de las preguntas más frecuentes que nos estáis formulando estos días. Toda esta información publicada está sujeta a modificación y actualización ya que como sabes el virus SARS-CoV-2 es un virus nuevo del cual vamos conociendo nuevos aspectos día a día.

La Farmacia Pugès funciona a plena actividad, proporcionando información a la población y gestionando todos los aspectos relacionados con garantizar y facilitar la accesibilidad a vuestros tratamientos, y cómo se organiza la recogida de medicamentos en estos días excepcionales que nos ha tocado vivir. En este sentido hacemos un llamamiento a mantener la calma porque el abastecimiento de medicamentos está garantizado.

En estos momentos de incertidumbre, sentirse acompañado tiene una función terapéutica. Por eso esta farmacia está empeñada en ser una compañía constante y reconfortante en el confinamiento a través de los medios que podamos… Y por eso, en medio del miedo que ha causado la epidemia, en medio de la tensión psicológica a que estamos todos sometidos al iniciar la cuarta semana de confinamiento, y en medio de la inquietud que provoca el hecho de desconocer cuando llegará el final de esta situación, la cruz de nuestra farmacia no se apaga.

Desde la farmacia os animamos a seguir siendo responsables y a mantener el ánimo bien alto. ¡Juntos saldremos!

Nota: Información actualizada a 6 de Abril de 2020