Astenia primaveral: ¿mito o realidad?

Astenia primaveral: ¿mito o realidad?

Si la llegada del otoño se asocia con el síndrome posvacacional, la llegada de la primavera va ligada al aumento de consultas en la farmacia acerca de un desagradable estado de cansancio y fatiga continuos: la astenia primaveral.

Es una sensación de debilidad y falta de vitalidad generalizada, tanto física como intelectual, que reduce la capacidad para trabajar e incluso para realizar las tareas cotidianas más sencillas.

Con la llegada de la primavera los días se hacen más largos, las temperaturas suben y cambiamos el tipo de alimentación hacia opciones más ligeras y frescas. ¡Deberíamos de estar joviales y contentos después de tanto quejarnos del invierno! Sin embargo, nuestros cuerpos están acostumbrados a un ritmo invernal más lento, por lo que estos cambios de horarios, temperaturas y alimentación se traducen en cansancio, apatía o irritabilidad característicos de la astenia primaveral.

Es más frecuente en las mujeres que en los hombres, y es más habitual entre los 20 y los 50 años

Astenia primaveral: Síntomas

Los síntomas más frecuentes son la alteración del estado general, fatiga intelectual con dificultad de concentración y trastornos de la memoria, trastornos del sueño y alteraciones del apetito, apatía, insomnio, somnolencia diurna, irritabilidad y nerviosismo, menor deseo sexual…

Se caracteriza por claros síntomas de fatiga durante esta estación, y sus causas no se conocen con exactitud, pero se cree que pueden estar relacionadas con el cambio de clima (subida de las temperaturas y de la presión atmosférica) o, en las personas propensas, con los procesos alérgicos tan frecuentes en esta época del año.

En general, sus síntomas son poco alarmantes y de corta duración, remitiendo normalmente al cabo de unos días sin precisar tratamiento alguno. En el caso de no desaparecer en pocas semanas, lo más conveniente es acudir al médico para obtener un diagnóstico preciso.

Astenia primaveral: Cómo combatirla

A pesar de que no tiene ninguna evidencia científica, y de que muchos profesionales se niegan a admitir que exista, si relacionas tu estado de salud general en esta estación con los síntomas descritos, aquí tienes unas recomendaciones para aliviarlos:

  • Respeta las horas de sueño e intenta que sean 8 horas diarias
  • Realiza ejercicio físico moderado durante 30 minutos al día. El deporte tiene muchos efectos positivos en nuestra vida; es un estímulo natural que genera bienestar a nivel anímico. Y además, la primavera es una de las mejores épocas del año para practicarlo puesto que el buen tiempo invita a pasar más horas fuera de casa.
  • Lleva una dieta sana y equilibrada. En determinadas ocasiones, sin embargo, el aporte de una dieta variada no es suficiente, y es preciso recurrir a un aporte vitamínico o mineral complementario, aunque en ningún caso, un suplemento vitamínico puede sustituir una dieta equilibrada.
  • Sigue un horario regular de comidas
  • Busca ambientes de tranquilidad y restringe el consumo de tabaco, alcohol y excitantes.
  • Hidratación. Trata de beber dos litros de agua al día

Astenia primaveral: ¿necesito un suplemento vitamínico?

El cambio de estación no es una enfermedad ni requiere de por sí ningún aporte extra de vitaminas. Los síntomas de la astenia en esta época se deben a la adaptación del organismo al aumento de horas de luz, temperatura y presión atmosférica característicos de la primavera.

Las mejores fuentes de vitaminas son las frutas y verduras de temporada. En la fotografía te mostramos cuáles son ricas en las principales vitaminas.

Fuente: Elblogdepills

Una dieta rica y variada es suficiente para cubrir todos nuestros requerimientos vitamínicos. Es más efectivo que sigas las pautas que te damos más arriba para combatir los síntomas que tomar suplementos, solo recomendados en el caso de que se constate un déficit de alguna vitamina por una dieta restrictiva o porque el organismo no las absorba.

Los síntomas de la astenia primaveral, en general, son poco alarmantes y de corta duración, remitiendo normalmente al cabo de unos días sin precisar tratamiento alguno. En el caso de no desaparecer en un par de semanas, lo más conveniente es acudir al médico para obtener un diagnóstico preciso.

¡Consúltanos en la farmacia! ¡Tu salud es nuestra prioridad!

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